Lo que le puede reventar en la cara al régimen

Se ha cumplido este miércoles otra jornada de protestas contra el gobierno del presidente Iván Duque en Colombia, al margen de sus porcentajes actuales de popularidad, para los venezolanos que luchamos por libertad y prosperidad, una persona clave en la solidez del apoyo internacional del gobierno interino de Juan Guaidó, y de la posibilidad de que se unan cada vez más y más países a favor del fin de la crisis humanitaria en Venezuela, que pasa sin duda por el cese del mando ilegítimo de Nicolás Maduro.

Duque ha convocado desde la semana pasada a un diálogo social, en el que por un lado se reúne con sindicatos, gremios y gobernantes regionales y locales, muchos de los cuales le adversan, y por otra parte va depurando, purgando a Colombia, de violentos infiltrados, no pocos de origen venezolano y afiliados al régimen madurista, que siguen intentando causar hechos de sangre con los cuales justificar una ola desestabilizadora de la democracia, salvaje y criminal, de cuyos actos conocimos la semana pasada, y que además se parecen mucho a los de la turba que ha vapuleado por varias semanas a Chile, con el propósito de derrocar al presidente Sebastián Piñera.

Lair Bolsonaro, presidente de Brasil, quien en las últimas jornadas ha tenido que lidiar con las convulsiones ocasionales que genera el expresidente Lula Da Silva, liberado por críticas decisiones judiciales de su presidio por corrupción, ha dicho en esta fecha que toma todas las previsiones para que al país Carioca no lo incendien esas brisas revolucionaria por las que tan jactanciosamente celebran Nicolás Maduro y su segundo a bordo Diosdado Cabello.

Y desde los Estados Unidos, que tenía por varias semanas carencia de voceros de peso para referirise a la situación venezolana, ahora vuelve a retumbar la declaración de Elliot Abrams, quien advierte que las revueltas en el continente, según el gobierno de Donald Trump, un tanto de dinero, un tanto de planificación, tienen como autores intelectuales a los dictadores de La Habana y de Caracas.

De hecho, la vocería de Abrams detalla que se está buscando la manera de perfeccionar las sanciones y acorralar con mayor eficacia al régimen de Maduro.

Es importante que la administración Trump, formalmente, a través de este vocero, reconozca que el régimen madurista ha hallado la manera de evadir sanciones y que no sólo para perfeccionar las actuales hay esfuerzos, sino para determinar y sancionar nuevos objetivos, imaginamos personas, empresas, instituciones, que den sostén a Maduro.

Sobre la participación cubana en todos estos territorios asolados por la casta que asalta democracias y tesoros de las naciones, ha hablado el comisionado para las relaciones exteriores de la presidencia interina, Julio Borges, y cifra en 22.000 el número de infiltrados cubanos en Venezuela, quienes estarían dedicándose a la persecución y tortura de los militares institucionales, al control de la población y a la dirección de la represión para proteger al jefe del régimen.

Desde afuera, que imagino mucho más eficiente habría sido que se quedara a hacer un esfuerzo de tal naturaleza, el exdirector de los servicios bolivarianos de inteligencia Sebin, General Cristopher Figuera, publica una carta dirigida a sus antiguos compañeros de armas, lo reseño literalmente, para mantener viva la esperanza y para sacar a esos canallas que usurpan el poder”. Repito mi parecer, cuánto mejor si tal general lo estuviera bregando in situ, y no sólo aconsejando desde el extranjero.
Pero ha sucedido. Hay nuevos llamados a los militares, hay ratificación de la línea del gobierno estadounidense respecto de Venezuela, y hay una alarma encendida sobre la posibilidad de nuevos asaltos a las democracias del continente, si no se le pone un parao a los cabecillas, supuestamente en La Habana y en Caracas.

Y dos cosas pueden ser detonantes de los peores dolores de cabeza para los regímenes totalitarios de Cuba y Venezuela:

Que termine de negociar con las autoridades de Estados Unidos la mejor condición de su entrega y habla, y cante, y píe el Pollo Carvajal, sindicado en casos de narcotráfico al punto de supuestamente haber recibido la orden de inundar de droga a los estadounidenses.

Y que las labores de inteligencia del tratado interamericano de asistencia recíproca, revienten el próximo tres de diciembre en su reunión tal caudal de información sobre los actos corruptos enmarcados en crímenes internacionales, que luego haya un aluvión de nuevos respaldos al proceso de cambio en Venezuela.
Digo yo….es la pura verdad…..duélale a quien le duela

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