Preservar nuestro cerebro… ¿Cómo evitar la muerte de neuronal?

Foto: Caraota Digital

María Laura García

Periodista

Hasta no hace mucho se pensaba que llegados a la adultez no solo, no se generaban nuevas
células cerebrales, sino que además morirían muchas de ellas de forma indefectible; pero
se ha demostrado que no es así del todo, ya que sí producimos nuevas neuronas y que la
muerte de las ya existentes se va a dar en mayor o menor medida, en función de nuestros
hábitos de vida.

Por ejemplo, algo que ha quedado muy claro científicamente, es que el estrés afecta la
producción de nuevas neuronas, perjudicando el aprendizaje en nosotros los adultos. Algo
que, al menos, yo he experimentado en carne propia. Si estoy muy agobiada, memorizar
ciertas cosas o recordar algunos eventos, me resulta complicado.

Producción de neuronas…

La neurogénesis es el proceso que da lugar a la producción de nuevas células en el sistema
nervioso central, hecho que a su vez favorece el aprendizaje y la memorización. Dicho
crecimiento celular del sistema nervioso central, en el adulto, se lleva a cabo en una parte
del cerebro denominada hipocampo. Esta estructura interviene en el desarrollo de la
memoria y el aprendizaje temporal de tareas complejas. Así mismo, está relacionada con el
manejo de las emociones, por lo que es sensible a la experiencia.

Muchos análisis han permitido observar que la producción de nuevas neuronas se inhibe
ante el estrés prolongado, mientras que el “estrés moderado” promueve su producción.
Ahora bien, el reto para nosotros estará en controlar la tensión o la ansiedad y mantenerla
en niveles adecuados.

Esto no es muy difícil, porque los expertos insisten en la instauración de hábitos que
pueden potenciar el proceso de neurogénesis y podrían reducir los riesgos de padecer
demencia senil, al igual que otras enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Para producir nuevas neuronas…

Lo primero que debemos cuidar es nuestra alimentación y procurarnos una dieta modesta,
no abundante y balanceada, es decir, una ingesta hipocalórica. El diseñarnos un “plan de
alimentación” con un mínimo porcentaje de grasas, solo el necesario, puede favorecer el
crecimiento de nuevas neuronas. Igualmente, la inclusión de alimentos ricos en Omega 3,
como los pescados, y abundante en fitonutrientes (vegetales de diversos colores,
especialmente los verdes), estimulan la actividad cerebral.

Como ya se los he dicho en muchos otros artículos, la realización regular de ejercicio
aeróbico de mediana intensidad, también nos ayuda a producir nuevas neuronas; pero además la actividad física no sólo nos mantiene en forma, sino que además es capaz de
ayudarnos a segregar endorfinas que nos alejan de la depresión uno de los factores que
frena la neurogénesis, e incluso, puede encoger el hipocampo.

Mucho se habla de la meditación como un potenciador de la salud, desde todo punto de
vista, pero un aspecto que realmente debemos tomar en cuenta, es su afecto maravilloso
sobre la actividad cerebral. Esta desconexión del mundo exterior provoca cambios
neuroquímicos en el cerebro que reducen el estrés de forma efectiva y, por consiguiente,
favorece la regeneración de neuronas. Y sé que no es fácil adoptar este buen hábito, a mí
ha costado bárbaramente, pero para meditar solo necesitamos poner la mente en blanco por
10 minutos al día. De hecho, este es mi gran propósito para este #2020.

¿Qué representa o es el estrés moderado?

Bueno, mi interpretación del estrés bueno, es lo que experimentamos al estar siempre
activos y motivados, haciendo lo que nos gusta. La motivación es para mí un proceso
psicológico que representa la “gemela buena” del estrés, ya que activa los mismos
mecanismos de alerta del cuerpo pero gracias a experiencias gratificantes. Por eso, los
expertos recomiendan proporcionarle al cerebro “experiencias” que le permitan extender
sus límites como, por ejemplo, establecernos metas laborales y personales que nos gusten
pero que sean retadoras, mantener la mente activa en ambientes estimulantes, realizar
ejercicios mentales, juegos de memoria, aprender nuevos idiomas, practicar actividades de
coordinación como la cocina, el baile o el yoga.
Otro dato sobre la neurogénesis…

La neurogénesis ejerce un papel fundamental en la “neuroplasticidad”, que no es otra cosa
que la capacidad que tienen las neuronas sanas de adoptar las funciones de otras que han
sido dañadas irreparablemente.

Entonces amigos, concienticen y asuman desde la acción, que tener hábitos saludables que
nos permitan controlar nuestros niveles de estrés, definitivamente, es una gran ayuda a
para el cerebro.

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